Hemos venido asistiendo en las
últimas fechas como el gobierno de España y sus representantes del PP en
nuestra provincia, respondían ante cualquier pregunta sobre el ferrocarril
(fuera de vía ancha, estrecha, sobre infraestructura, gestión…) con la panacea
que todo soluciona: “El AVE llegará a León en 2.015”.
Curiosamente esta “panacea”
también sirve para justificar el último “maravilloso anuncio” que ha hecho la
Ministra de Fomento: “Se creará un by-pass que bordee León para satisfacer
las demandas de Asturias y en León en el mejor de los casos se hará un
apeadero”
Esta solución dudamos mucho que
sea siquiera positiva para Asturias, pues si bien se ahorraran unos 20 minutos
de viaje, hace que pierda uno de los mayores activos del transporte, las
sinergias de tráficos y trayectos y fácilmente en poco tiempo se suprimirán
trenes por falta de ocupación.
En todo caso y centrándonos en León
que es lo que nos ocupa y preocupa. Con éste anuncio nos encontramos que
León se va a encontrar el mismo problema que denunciaban cientos de pueblos de
nuestra provincia respecto al ferrocarril convencional el pasado verano. El
ferrocarril se convierte en un problema en vez de una solución, pues
tendremos las infraestructuras como obstáculos, y perdemos el servicio que
facilitan, pues los trenes son de paso.
Esta “nueva improvisación”
solo la pueden entender los
ciudadanos leoneses, no como una solución, más bien como una perfidia con “mala
fe premeditada” para reducir aún más a León al ostracismo, dividiéndola en
sus aspiraciones de la alianza con Asturias, mientras que para llegar a esta,
siguen por incompetencia sin resolver el tramo León La Robla o las filtraciones
en los Túneles.
Cuando se hace esta propuesta como solución
al paso de la Alta Velocidad por León, ¿alguien cree que pueden respaldarla con argumentos?:
1.
Rentabilidad. Es una inversión inútil
sin ningún tipo de rentabilidad, dado que el número de viajeros que utilizarán
la Alta Velocidad Asturias- Gijón será menor. Se necesita realizar una conexión
entre el centro y ambas estaciones (¿A cuenta del viajero? ¿A cuenta del
erario público, como ocurre actualmente con la línea de Cisterna?)
- En éste apartado podríamos
recordar que se debería manifestar esa misma efectividad para instalar el Centro de Control de la Alta
Velocidad en León, en un edificio ya construido y que no necesita coste
alguno, como será el caso al instalarse en Madrid que no dispone de ubicación.
2.
Efectiva. En ninguno de los casos. El gran valor de la Alta
Velocidad son sus estaciones en los centros de las ciudades, con lo que
facilita la movilidad y los tiempos de viaje.
3. Sinergias.
La ubicación debe estar en la zona prevista, para facilitar la intermodalidad
con la estación de autobuses. No puede haber dos estaciones distantes 1,2 Km.,
pues de esa manera se impide la conexión de los viajeros de y hacia
Ponferrada-Galicia.
El desarrollo de
infraestructuras de transporte ferroviario es un elemento decisivo para
garantizar a todos los
ciudadanos su derecho a la movilidad, y un
instrumento clave del crecimiento económico, la creación de empleo, el
desarrollo de las actividades industriales y de servicios, la cohesión social y
la vertebración del territorio. Con esta propuesta a los ciudadanos de León se
nos cercena de raíz, todas ellas.
En la política del transporte
no debe olvidarse el hecho diferencial de los territorios. Las áreas menos
pobladas, como León y Asturias, tiene el problema de
accesibilidad y debe dotárselas de unos niveles mínimos que les permitan disponer
a los mismos servicios de los habitantes de las áreas más pobladas, como Madrid
o Cataluña. Esto implica que no se deben planificar ni ejecutar infraestructuras
con criterios exclusivamente economicistas, porque significaría que los
territorios más desarrollados concentrarían cada vez más las inversiones en
infraestructuras y que los menos desarrollados, cada vez lo estarían menos, al
no ser estos rentables “económicamente”.
Si bien hay otras zonas de nuestro país que la presión política ha conseguido
inversiones mucho más costosas que la propuesta para León.
Por ello con respecto a la
ubicación de la estación y paso del tren por León solo puede ser factible una
única propuesta:
o Integración del ferrocarril a su paso por León de tal
forma que:
·
Se mantenga la centralidad
de la estación.
·
No suponga una barrera
arquitectónica para la ciudad.
·
No penalice los tiempos de
viaje entre Asturias y el resto del Estado.
o Finalización de las obras entre León y Asturias, con la
ejecución de las obras en los tramos aún pendientes, así como de las soluciones
necesarias “en los túneles de Pajares”.
La provincia de León contaba
con 3 grandes sectores que eran referente cuantitativo y cualitativo en
materia social, económica y de empleo: minería,
agricultura y ferrocarril. Todos ellos “pasito a pasito” están siendo destruidos
(¿casualmente?).
Por todo ello, no nos
podemos dejar engañar de nuevo con las falacias disfrazadas de “cantos de Sirena” con lo que nos
quieren ocultar la realidad y que se verán redoblados
en próximas fechas con la convocatoria de elecciones.
LEÓN NO PUEDE
PERDER EL “TREN” DE SU FUTURO ECONÓMICO Y SOCIAL